Parrillas para vegetarianos
El “asado” constituye una tradición ancestral y una costumbre típica en Sudamérica, a punto tal que podemos considerarlo un elemento cultural autóctono. Hay familias que preparan comidas a la parrilla casi ritualmente todos los domingos. Hay grupos de amigos que los organizan regularmente como instancias de encuentro social “cortasemana” o para una reunión extendida en un día feriado. Hay también quienes los planifican para festejar o celebrar eventos especiales, tales como cumpleaños o despedidas.
De hecho, una parte sustancial del encanto involucrado en la preparación de un asado es justamente la interacción social. La charla mientras se prende lentamente el fuego y se espera el punto justo de las brasas, el proceso de ir condimentando la carne y definiendo la secuencia para su cocción, la preparación de las ensaladas mientras que tal vez los niños se zambullen en la pileta o juegan con las mascotas, todo eso forma parte de la imagen que a modo de postal evocamos como característica de un asado.
Ahora, mas allá de esta pintura ciertamente idílica, lo cierto es que tal vez, en la práctica, nos enfrentemos con un auténtico dilema culinario. Sobre todo en estos tiempos, un asado exclusivamente “carnívoro” puede dejar “fuera del cuadro” a aquellos que han optado por dietas vegetarianas o veganas. ¿Qué hacer? ¿Condenarlos al “destierro” de la mesa de ensaladas? No, no, no. Y no solo por motivos afectivos. Sino porque existen numerosas opciones gastronómicas exquisitas para preparar a la parrilla con componentes vegetales de base.
Por supuesto, cabra asimismo tener en cuenta si las preferencias del comensal en cuestión incluyen o no derivados de origen animal como huevos o leche. Pero cualquiera sea el caso, existen múltiples opciones que podemos incorporar al menú de nuestra parrilla, y que, apostamos, seguramente también atraerán a muchos “carnívoros”.
Es solo cuestión de animarse a explorar y ampliar el espectro. Por eso, a modo de pequeña colaboración e impulso en esta dirección, les brindamos seguidamente brindar algunas alternativas 100% vegetarianas, sabrosas y nutritivas, para preparar a la parrilla.
- Morrones con huevo y queso: Cortar el morrón a la mitad, sacarle las semillas y limpiarlo bien por adentro (importante: no sacar el tallo verde, porque necesitamos que conserve la forma de “cuenco” para el relleno). Cocinar un ratito al fuego y luego romper uno o dos huevos adentro. Volver a llevar a la parrilla y de nuevo, un ratito después, agregarle trozos de un queso blando a elección. Cuando el queso esté derretido y la clara del huevo firme, lo retiramos y antes de servir lo podemos decorar con un toque de color verde en forma de cebolla de verdeo picadita. Un espectáculo tricolor que tal vez suscite la envidia de los no vegetarianos y torne imperativo “ir a buscar más morrones” con urgencia.
- Hamburguesas vegetarianas: Es muy sencillo hallar en Internet multitud de recetas de hamburguesas vegetarianas elaboradas a base de legumbres o cereales. Las de garbanzos son muy populares, como también las de calabacín. Son muy combinables con todo tipo de ensaladas y particularmente aptas para el universo infantil o adolescente.
- Montaditos con base de verduras: Algunas verduras, como la calabaza o la berenjena, tienen un formato ideal para hacer de “base” sobre la que construir divertidos montaditos de otros vegetales coloridos, cortados en daditos o juliana. De hecho, uno de los atractivos de la comida vegetariana es justamente, su color. Una propuesta deliciosa, entre la infinidad de opciones disponibles con solo convocar a la mesa a nuestra creatividad, es por ejemplo la de una base de calabacín con montadito de queso de cabra, complementado con salsa de miel, soja y vinagre balsámico. Un lujo exquisito para los paladares abiertos a la exploración de nuevas sensaciones. Y si no nos animamos a tanto, siempre nos quedan las opciones tradicionales, y que por cierto es un placer repetir.
- Brochette de verduras: Ideales para preparar en rosticero, tampoco aquí hay límites a la imaginación: champiñones, zucchinis, morrones rojos, verdes y amarillos, cebollitas, berenjenas, zanahorias, todo en apetitosos trocitos combinados para regocijo del paladar. Las podemos preparar además “a medida” de los comensales. ¿Un consejo? Pincelar nuestras brochettes con una mezcla de aceite de oliva, ajo y orégano antes de comenzar la cocción y repetir el pincelado durante la cocción. Al momento de servir, se puede acompañar otra mezcla opcional, esta vez, de aceite de oliva, aceto balsámico y miel, donde ir remojando cada bocado.
Como podemos apreciar, los vegetarianos no solo tienen opciones para participar de estos eventos, si no que son opciones visualmente atractivas y nutricionalmente muy sanas.
Hasta aquí, el contenido de nuestra propuesta gastronómica. Pero la gran pregunta es: “Donde preparar todas estas exquisiteces”?
Si el objetivo es ser anfitrión de un evento donde poder disfrutar todas las opciones, sean ellas carnívoras o vegetarianas” se impone conocer los productos de Baca Parrillas, firma que brinda al original evento “rustico” de la cocción al calor de las brasas un toque sofisticado, con tecnología de avanzada y un diseño extraordinario.
Entre sus productos se encuentran distintos modelos de parrillas, campanas para extraer el humo y proveer adecuada iluminación, elegantes rosticeros de acero inoxidable, fire pits, asi como una amplia y variada gama de complementos y accesorios.
Y eso sin contar las estufas, con siete modelos diferentes; Nordic, Rondo, Scantek, Classic, Firelog, Insert, y Corner. Versatiles, para colocar en distintas ubicaciones y en ambientes de mayor o menor superficie, podemos combinarlas con los otros elementos estrictamente culinarios de modo de obtener una armonía visual mediante la homogeneidad del diseño en el espacio destinado a la actividad.
En definitiva, un evento gastronómico convoca a todos los sentidos y el “escenario” del evento es el marco en el que la función tendrá lugar. Contar con elementos apropiados, técnicamente efectivos y estéticamente atractivos, es parte del placer. Una inversión a largo plazo que disfrutaremos una y otra y otra vez.

