
Desde que la humanidad descubrió cómo producirlo y dominarlo, el fuego se configuró como un símbolo de encuentro. Luz y calor nos convocan desde lo más profundo. Y no sólo por su asociación más “práctica” con nuestra necesidad de alimento, sino también porque el fuego invita a la charla extendida, al relato curioso, la anécdota divertida, el intercambio entre amigos y el vínculo entre generaciones.
Pensar en un “asado” es pensar en Sudamérica, de cuyas infinitas pampas surgió, donde se consolidó, y de la cual es casi un ícono. Y organizarlo es toda una ceremonia colectiva. Porque no se trata solo de comer, se trata de un auténtico ritual, donde si bien el rol central se adjudica, obviamente, a quien ocupe el sitial de “parrillero”, todos los involucrados participan. Desde los acuerdos previos sobre sus componentes, los vinos que acompañarán el evento, la preparación de las ensaladas y el aporte de postres “livianitos” y “refrescantes” pasando por el largo proceso que se inicia con el encendido del fuego, la atención por el proceso de cocción y la satisfacción de los diversos “puntos” requeridos por los comensales hasta culminar en los apretados aplausos que, invariablemente, se brindan al impulso de ese “Un aplauso para el asador” que en algún momento alguien pronuncia.
CONSIGNAS PARA UNA PARRILLADA SALUDABLE
Pero más allá de la emoción que nos trransmiten estas imágenes, el asado es más que encuentro. Es, a todas luces, una instancia nutricional cuyas virtudes no pueden ligeramente soslayarse. Pero para preservar sus cualidades en este sentido debemos prestar atención a ciertas consignas.

- LA PREPARACION DEL FUEGO. MADERAS DURAS, AROMATICAS, O CARBON VEGETAL.
Porque una brasa puede hacerla cualquiera, pero una buena brasa es harina de otro costal. Podemos usar leña o carbón, sin embargo, si usamos leña, la elección de su tipo deberá alinearse con el resultado que apuntemos a conseguir. Si aspiramos a obtener brasas consistentes en cuanto a poder calorífico las ideales son las maderas duras (como el Algarrobo o Tamarindo), pero si lo que nos interesa es el aroma, cabe elegir otras maderas mas perfumadas: naranjo, olivo, almendro… Por cierto, el carbón vegetal es una opción que nos permite simplificar todo el proceso obteniendo resultados igualmente buenos. Eso sí, a la brasa “debemos esperarla”. ¿Cómo saber si está lista? La gran pregunta. El indicador es el color, cuando aparece sobre ella ese tono blanquecino por arriba (y rojo incandescente por debajo) que nos revela que ha llegado el momento de, finalmente, “empezar a cocinar”. Por supuesto, la brasa ha de distribuirse de manera homogénea en toda la superficie sobre la cual realizaremos los procesos de cocción y no debemos olvidar que irá perdiendo fuerza con el tiempo.

- CUIDADO CON LA CONTAMINACION CRUZADA. La contaminación cruzada es el resultado, naturalmente no deseado, que se produce cuando al emplear los mismos platos, cubiertos, o elementos, para trabajar sobre distintos alimentos crudos y cocidos, “exportamos” o “transferimos” componentes nocivos de un elemento crudo a un elemento cocido. Un ejemplo típico es el uso de la misma tabla en que cortamos la carne cruda para picar los vegetales de una ensalada. Este es un cuidado esencial que no debemos omitir para que nuestro disfrute del evento sea realmente pleno y sin temores de ninguna naturaleza.

- LA SELECCIÓN DE GUARNICIONES. Si de nutrición se trata, también se impone ser creativos a la hora de planear los acompañamientos. Por supuesto, entre ellos cabe incluir vegetales también asados en nuestra parrilla, como berenjenas, pimientos o calabazas, que no sólo añadirán sus cualidades alimenticias sino una vibrante nota de color a nuestro conjunto. Y en lo que concierne a las ensaladas, vale también pensar en opciones, no solo coloridas, sino también saludables en cuanto a la calidad y variedad de sus condimentos. Las marinadas con elementos ácidos (como vinagre, cítricos o yogur), los aceites (idealmente de oliva) y las hierbas (particularmente el romero, la albahaca, el tomillo y el orégano) modulan los sabores brindando un nuevo espectro a nuestra experiencia gastronómica.

- LA NOTA DULCE. También podemos asar a la parrilla frutas que podamos cortar en rebanadas. La piña, por ejemplo, resulta exquisita, porque la cocción carameliza sus azucares naturales potenciando su sabor.
Bajo estas pautas, una parrillada se constituye como una instancia de bienestar que contribuye a nuestra salud concebida como un todo. Salud física, desde el punto de vista nutricional, y salud emocional, como instancia de socialización y tiempo de calidad con nuestros afectos.
QUE PRECISAMOS.
Ahora bien, para que este evento tenga lugar y resulte exitoso, es imprescindible contar con los implementos adecuados. Y a satisfacer este ineludible requisito es que se aboca Baca Parrillas, con una enorme variedad de productos orientados a facilitar una cocción sana, y cuyos componentes no son solo operativamente efectivos sino sobre todo estéticamente elegantes.
Tal y como podemos ver en el sitio podemos apreciar, por ejemplo, las parrillas BlackRock y Steel Rock en que “un solo abrir y cerrar de la puerta frontal bastará para tener varias zonas de calor, oxigenar el carbón y cambiar la temperatura de la cámara”. Asimismo, su diseño utiliza de una forma más eficiente la energía del combustible al refractar el calor hacia adentro impidiendo su pérdida, lo que nos permitirá ahorrar dinero en carbón o leña. A estas dos opciones cabe agregar también el modelo Skull y la línea Inferno.
Pero no son solamente parrillas lo que Baca Parrillas ofrece. La empresa cuenta también con una gama de campanas que, una vez más, no solo cumplen con las funcionalidades de extraer el humo o iluminar la zona de cocción, sino que están diseñadas de modo tal que “visten” visualmente el espacio.
¿Quieres acaso también un rosticero para poder girar de manera automática alguna pieza en particular? Pues Baca Parrillas puede ofrecerte unos modelos fantásticos y expandibles, fabricados en acero inoxidable que te permitirán cargarles hasta 6 kilos de carne. ¿Y cómo es que giran? Pues basta un set de cuatro pilas “doble A” y con ello puedes contar con hasta 60 horas de funcionamiento continuo.
¿O tal vez deseas añadir a tu patio o cocina una zona especial, diferente, casi exótica, que invite a una experiencia sofisticada? Pues Baca Parrillas puede proponerte dos variantes de FirePits, ambas con un diseño fantástico, llamadas “Muyu” y “GOT”, aptas para transportarse imaginariamente a tiempos pretéritos y a magias medievales.

Por supuesto, el catálogo no acaba aquí, pero ciertamente ya nos damos una idea. Si nuestro objetivo es incorporar a nuestras vidas la cocción a la parrilla de carnes, verduras o incluso frutas, de modo recurrente, y convertirla en una práctica habitual, susceptible de brindarnos un goce gastronómico y a la vez emocional, tal vez sea buena idea empezar a pensar en su “escenario” ideal y dotarlo de elementos modernos, prácticos y bonitos. Una vez que los tengamos, solo será cuestión de ir de compras, y empezar a disfrutar.

